domingo, 15 de marzo de 2015

El papel de los Museos

Publicado por Alba Pérez Cortes en 14:32
Grupo de aves expuesto en una de las vitrinas del Museo Nacional de Ciencias Naturales.

El Museo Nacional de Ciencias Naturales está integrado por más de seis millones de ejemplares frutos de la investigación, descripción y conservación de la diversidad biológica y geológica de todo el mundo. Miles de personas acuden cada año al lugar para explorar cada rincón de la fauna y flora que habita en nuestro planeta. 

Las majestuosas piezas que allí se encuentran aportan ese realismo del que carecen las imágenes plasmadas en los libros de textos. Se convierten en la oportunidad de respirar ecosistemas que, a lo mejor, jamás llegamos a observar en persona. No todos pueden o quieren meterse en la selva del Amazonas. De ahí la importancia de los museos, convertidos en libros de carne y hueso.

Los asistentes pueden comprobar las proporciones de un toro de lidia, una lechuza común, un milano negro, una ardilla roja, un tobillo nival, picos picapinos, jilgueros y un sinfín de animales característicos, en este caso, del ecosistema del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama.

El 25 de junio de 2013 se declaraba con una superficie de 62.687,26 hectáreas el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, ubicado entre la Comunidad Autónoma de Madrid y la de Castilla y León. Comprende un complejo ecosistema de montañas que destacan por la diversidad de fauna y flora debida a las diferentes altitudes, microfilmes y orientación de sus laderas y cuencas hidrográficas. Además, la variada historia y explotación de sus recursos naturales ha dado lugar a numerosas manifestaciones culturales y una gran singularidad en sus paisajes. "Una luz vehemente y oscura, de tormenta, flota sobre las cumbres del alto Guadarrama, por donde van las águilas. La tarde baja, lenta, por los senderos verdes, calientes de retama", recitan los versos de Leopoldo Panero de 1945.

La fisonomía de la Sierra, tal y como la conocemos hoy, no es solo fruto de los acontecimientos geológicos y naturales propios de su composición y clima. En ella han actuado, desde la antigüedad, los usos humanos y la transformación del medio para poder sacarle el máximo provecho. El aprovisionamiento forestal, ganadero y la extracción de piedra ha sido fundamental para la economía de sus habitantes. 

Dentro de la ganadería hay que señalar que las tres razas desarrolladas especialmente en esta Sierra son: la vaca avilesa negra, la cabra de Guadarrama y la oveja colmenareña. También, cabe citar la cantería del lugar ya que ha sido muy importante en la economía y en la transformación del medio. De estas sierras han salido las rocas de granito surgidas hace entre 380 y 280 millones de años tras la elevación del Macizo Ibérico y, las cuales, se convirtieron en materia prima para la construcción de grandes obras arquitectónicas como los diversos palacios del entorno, incluyendo entre ellos El Escorial. 

Mariano de la Paz Graells publicó entre 1852 y 1853 un listado con los coleópteros (escarabajos) y lepidópteros (mariposas) que había observado cada mes en la provincia de Madrid, a partir del cual, el Museo ha elaborado un calendario entomológico donde se observa la abundancia relativa de cada grupo y especie dispuesto con los insectos en las distintas épocas del año. 


Los pasillos del Museo se hacían eco de la pregunta reinante, “¿papá este animal cómo se llama?”. Los padres orgullosos respondían, a veces, observando el cartelito identificador y sonreían al ver que su hijo deseaba saber más. Y es que esa es la influencia que causan los Museos, querer conocer más afondo la fauna y flora que nos rodea puesto que los museos se convierten en el primer paso hacia el conocimiento universal. Son ese paraje lejano con el que soñar y al que por un instante tenemos al alcance de nuestras manos ya que se postulan como el conjunto de libros de Geografía, Historia, Biología y Física y Química a tamaño real.

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